Fecha de celebración

Primer Domingo de Septiembre.

Antiguedad

Inmemorial

Descripción

La Fiesta del Ángel de la Calle Baja, es una celebración que gira en torno a la adoración del Santo Ángel, patrón de la Calle Baja, y que tiene bajo su advocación a las de El Portillo y de Las Arribas.

La fiesta tiene lugar el primer domingo de septiembre, y da comienzo en la mañana de la víspera, cuando las mujeres se reúnen para limpiar la calle y organizar los preparativos de la celebración. Los hombres se desplazan a la “chopera”, desde donde tras la tala, acarrean la cantidad necesaria de ramos como para poder engalanar la capilla. El elemento más reconocible de la Fiesta, es el arco, que se erige sobre cuatro tramadas una mirando al Portillo, otra mirando al comienzo por la C/ del Pilar, y por último la tercera de cara a la C/ de la Purísima, la cuarta de las tramadas bordea la hornacina donde descansa el Santo.

El arco lo levantan los hombres de la Calle, es engalanado con banderines, y se procede a colocar la figura del Santo sobre su hornacina, al tiempo que se iza el farol que ilumina la imagen. Las mujeres de la calle, participan apoyando a la logística y se hacen cargo del ornamento floral que vestirá el arco.

Al anochecer y a la llamada de una campana que recorre las calles del entorno y del grito de “A rezar al Santo Ángel”, se iniciará el rezo de la novena.. A la tarde se servirá una “chocolotada” para todos los asistentes y familiares de la calle, mientras se prepara una cena de hermandad. A los postres de la cena, los hombres de la calle bailarán el tradicional “papelón”, al compás del

“...y no me lo encenderás, y ay, pio, y pio y pio, y no me lo encenderás, ay pio, ay pio, pa”

A la mañana siguiente y muy temprano se procede a rujiar la calle con agua, a vestir el arco con flores y al mismo tiempo se corta y humedece la “albahaca” que se repartirá durante la procesión.

Los hombres van a la iglesia a vestir el estandarte con el paño blanco, color que distingue a la calle entre sus vecinas del Casco Histórico. Desde allí y en compañía del sacerdote y al son que marcan los Dulzaineros y acompañados de los gigantes descienden en compañía del Santo Ángel, asentado sobre una pequeña peana de madera blanca que portan los jóvenes residentes o descendientes de la Calle Baja, quienes inician un itinerario procesional que discurre por la Calle del Pilar. Se acude al arco, en el que a los asistentes a la procesión se les entrega la tradicional albahaca, se inicia un recorrido que además de la Calle Baja, pasa por el Portillo y la Calle Las Arribas, para atravesar posteriormente las Plazas del Cine y de las Escuelas, y concluir tras el breve paso por la carretera en la Iglesia de Santa María la Mayor.

Otras curiosidades

La tarde seguirá con las celebraciones, guiñote, merienda y alegría, en un fin de semana intenso, que antaño detentaba el rango de fiesta grande, porque todavía se documentan y narran las no tan lejanas historias, de los concursos de disfraces, carreras de sacos y las carreras de burros, que tenían lugar en el paseo.

Esos mismos vecinos, acudirán a su cita con la tradición el día 15 de septiembre, para subir el estandarte de la calle a la cima del monte Calvario, en una jornada de fiesta, que recoge aquella lejana tradición, con la que los vecinos manifestaban sus respetos y devoción a Nuestro Señor del Sepulcro.

EQUIPO DE REDACCIÓN:

Luis Moliner, Oscar Librado, Lorena Martín, María Pilar Herrero, Rafa Catalán, Ángel Hernández, Montserrat Martínez, Carmelo Peralta y Dani Martín