Autor

Luis Moliner Oliveros

Año de edición

2009

Descripción

La investigación realizada bajo la dirección del Prof. Dr. Olóriz Sáez, catedrático del Dpto. de Estratigrafía y Paleontología de la Universidad de Granada, ha consistido en un estudio paleontológico con especial atención al contexto estratigráfico. Se ha centrado en la sistemática de ammonites pertenecientes a la subfamila Ataxioceratinae que, al igual que en otras plataformas submediterráneas, se demuestra como clave para la interpretación bioestratigráfica detallada del Kimmeridgiense inferior basada en el registro de ammonoideos. El material procede de quince perfiles estudiados estrato a estrato en el NE de la provincia de Teruel ―Cadena Ibérica oriental y Maestrazgo septentrional―, en sucesiones de ritmitas silicilásticas-carbonatadas depositadas en una plataforma epicontinental durante el Kimmeridgiense temprano en ambiente dominante de rampa externa. El trabajo presentado en esta Memoria se ha realizado en un área geográfica y en un intervalo estratigráfico que prácticamente coinciden con la extensión areal y estratigráfica del Mb. Calanda (Meléndez et al., 1990) de la Fm. Ritmita Calcárea de Loriguilla (Gómez y Goy, 1979).

El material estudiado alcanza un total de 3019 ammonites y restos, de los que 2066 corresponden a Ataxioceratinae. Recolectado con la mayor precisión estratigráfica y para evaluar su significación bioestratigráfica, ha sido caracterizado tafonómicamente para concluir, de acuerdo con datos experimentales recientes, en la incidencia menor de procesos bioestratinómicos (p.ej., deriva necroplantónica) y en la práctica inexistencia de alteraciones relevantes del orden estratigráfico (p.ej., por reelaboración y efectos asociados). Sobre la base de fiabilidad bioestratigráfica por homotaxia, se ha establecido el esquema bioestratigráfico más completo de los publicados hasta la fecha para el Kimmeridgiense inferior en la Cordillera Ibérica, así como la interpretación de: (i) los eventos de cambio morfológico evolutivamente significativo en Ataxioceratinae; (ii) los posibles procesos y/o mecanismos de cambio ontogenético involucrados en dichos cambios morfológicos (p.ej., heterocronías, innovaciones); y (iii) las relaciones filéticas y patrones evolutivos resultantes en el seno de la subfamilia (p.ej., anagénesis, cladogénesis).

La propuesta bioestratigráfica ha priorizado el uso de primeros registros (First Appearance Datum - FAD) para la definición de límites de unidades bioestratigráficas, cualquiera que sea su rango, en consonancia con los planteamientos avanzados en Moliner y Olóriz (2009a,b). El esquema resultante se ha revelado fiable por el consistente nivel de homotaxia, sustentado por la ausencia de rasgos evidentes de alteración del orden bioestratigráfico en las asociaciones estudiadas, así como por su potencial de correlación con sucesiones europeas submediterráneas a nivel de zona y subzona; como cabría esperar, un nivel mayor de dificultad puede reconocerse en la correlación a nivel de biohorizonte. Se han reconocido, con cambios menores, las tres biocronozonas tradicional y ampliamente identificadas en el ámbito submediterráneo: Platynota, Hypselocyclum (reinterpratada a nivel regional como Lothari) y Divisum, que configuran el estándar secundario de referencia para el Kimmeridgiense inferior sudmediterráneo.

La biozona de Sutneria platynota se subdivide en tres subzonas: subzona “Orthosphinctes”, subzona desmoides con los biohorizontes enayi –inferior– y desmoides –superior– y subzona guilherandense con los biohorizontes olorizi –inferior– y guilherandense –superior.

La biozona de Ataxioceras lothari se subdivide en dos subzonas: subzona hippolytense y subzona lothari con los biohorizontes lothari –inferior– y aragoniense –superior.

La biozona de Crussoliceras divisum se subdivide en subzona divisum y subzona uhlandi/virgatocostatum sin unidades bioestratigráficas de menor rango.

En el contexto mencionado, el análisis sistemático de los Ataxioceratinae ibéricos del Kimmeridgiense inferior se ha realizado desde la perspectiva derivada del concepto de especie biológica (Mayr, 1942, 2000) y evolutiva (Simpson, 1953, 1961) considerado por Miller (2001) y visualizado en el modelo de “trenzado” o “haz de fibras”. Este planteamiento conlleva, entre otras consideraciones, a reunir en la misma especie nominal a los dimorfos macro y microconchas correspondientes. Como consecuencia, se ha derivado una profunda reinterpretación sistemática de los Ataxioceratinae analizados, acompañada por la correspondiente reconsideración taxonómica. En la interpretación de la diversidad morfológica se han seguido los postulados de cohesión planteados por Templeton (1989).

Se han reinterpretado como géneros dimórficos Lithacosphinctes OLÓRIZ, 1978; Ardescia ATROPS, 1982; Schneidia ATROPS, 1982; Ataxioceras FONTANNES, 1879; Parataxioceras SCHINDEWOLF, 1925; Crussoliceras ENAY, 1959 y Garnierisphinctes ENAY, 1959. Se han estudiado los registros de Progeronia ARKELL, 1953 en el Kimmeridgiense inferior, y se han definido dos nuevos taxones de nivel género: Geyericeras (publicado por Moliner y Olóriz, 2009c) y Olorizia (MOLINER en Moliner y Olóriz, 2009b). Se describen seis especies nuevas y cuatro subespecies geográficas, que se consideran como endemismos restringidos a la plataforma kimmeridgiense ibérica y producto de evolución in situ.

La investigación realizada ha cubierto dos exigencias básicas, planteadas desde los años ochenta del pasado siglo: (a) aportar conocimiento paleontológico actualizado sobre los ammonites del Kimmeridgiense inferior en la Cordillera Ibérica oriental y Maestrazgo, que permita análisis comparativos fiables de orientación paleobiológica con respecto a la información existente de otras plataformas europeas; y (b) proporcionar el marco bioestratigráfico más preciso posible que cubra las exigencias de correlación planteadas por el avance del análisis de cuencas en términos de estratigrafía de secuencias.

Enlace:  

Repositorio de la universidad de Granada

 

EQUIPO DE REDACCIÓN:

Luis Moliner, Oscar Librado, Lorena Martín, María Pilar Herrero, Rafa Catalán, Ángel Hernández, Montserrat Martínez, Carmelo Peralta y Dani Martín