Nombre científico
Quercus Illex Sups, Ballota
Descripción
Árbol corpulento, siempre verde, de hasta 25 metros de altura y copa redondeada, amplia y densa. Algunas veces presenta un porte acaparrado por la acción directa o indirecta del ser humano. La corteza, inicialmente lisa y grisácea, se agrieta y torna gris-negruzca. Las hojas coráceas presentan una morfología variable incluso en el mismo individuo. Haz de color verde y envés blanquecino. Florece en abril-mayo y los frutos (bellota) están maduros en octubre noviembre del mismo año. Especie de crecimiento lento que puede alcanzar 700-800 años.
Ecología
Se extiende naturalmente por la región mediterránea. La Encina es, sin duda, la especie más representativa y carismática de la Península Ibérica, estando presente en todo el territorio por su amplitud ecológica. Ocupa en nuestro país una superficie aproximada de 2500000 de hectáreas, bien en masas puras o como representante en masas mixtas. Resiste bien la sequia y la continentalidad.
Se reproduce fácilmente de bellotas, y puede dar retoños, renuevos y brotes adventicios. Esta ultima característica hace que pueda permanecer “latente" el rebrote y esperar su hora, capacidad que se pone de manifiesto en muchos campos de Alcorisa y zonas en las que se ha cesado la actividad agrícola.
Aunque la superficie de carrascal actualmente es casi testimonial, la toponimia indica la importancia y extensión que debieron tener en zonas como el Carrascal o el Lecinar. Ejemplares significativos hay en Las Ermitas (Carrasca de Torre Moles), Cabezo Oliveros, Carrascal y Alchozas
Amenazas
Antaño la mayor amenaza de las carrascas era la roturación, al encontrarse en los suelos más fértiles y valorados por la agricultura. Actualmente aparte de los insectos fitófagos que la afectan, una de las mayores amenazas es el decaimiento de masas por su estado sanitario, consecuencia de ancestrales actuaciones. La falta de aprovechamiento y gestión de algunos montes incrementa la sensibilidad de la especie, totalmente mediterránea, al azote del fuego.
Usos y aprovechamientos
Al margen de su incalculable valor ecológico, los encinares son fuente de recursos importantes. La madera, densa y compacta, es difícil de trabajar, se tuerce y resquebraja; se ha empleado para ejes y ruedas de carro, para aperos de labranza y, por su gran resistencia a la putrefacción, en construcciones hidráulicas y en piezas pequeñas para barcos. Además, el elevado poder calorífico de la madera/leña, hace que sea la especie más utilizada en España con fines energéticos.
El principal aprovechamiento de las encinas es la montanera y los pastos de las dehesas. No obstante, en zonas de la provincia de Teruel (España Caliza), tiene especial interés el aprovechamiento de un hongo subterráneo: la trufa. El elevado valor de este hongo en el mercado ha hecho que se extienda la plantación de encinas micorrizadas para la producción de trufa negra (Tuber melonosporum) y trufa de verano (Tuber Aestivum)
A nivel micológico en los carrascales, si se dan las condiciones climáticas necesarias, se pueden encontrar otras setas de alto valor gastronómico como el robezuelo (Cantharellus Cibarlus) y la amanita (Amanita Caeserea)